
La vida al parecer iba en un camino seguro y algo de repente paso, las cosas cambiaron, aquello que sentías tuyo y presente de un de repente ha dejado de estar y es ahí en donde la vida se fractura y se presenta aquello a lo que llamaremos “duelo” y que obedece a una reacción emocional que se manifiesta en forma de sufrimiento y aflicción cuando el vínculo afectivo se rompe.
En muchas ocasiones se cree que el duelo sólo ocurre en el contexto de la muerte de un ser querido, pero también puede producirse con la pérdida de una relación amorosa, afectiva, laboral o por el cambio de residencia, en estos aspectos se ha perdido una relación con ese objeto que generaba una pertinencia y seguridad. También existe el duelo ante una etapa de la vida que se ha perdido, un ejemplo de lo anterior es cuando los hijos pequeños crecen para convertirse en adolescentes y a veces el desprendimiento afectivo con los padres es un proceso doloroso. Cuando la salud se pierde también hay un duelo, hemos perdido algo que era valioso. Cuando hay una pérdida de empleo, puede desencadenar una serie de reacciones emocionales que afectarán la percepción de si mismo ya que su identidad y autoestima se ven afectadas. Se pasará por la dificultad de aceptar la nueva realidad para en algunos momentos tener sentimientos de injusticia o frustración. La molestia con el empleador aparece y también consigo misma.
Al perder el empleo se pueden tener sentimientos de tristeza, desesperanza y una enorme preocupación por el futuro, factores como la edad son determinantes en este proceso, quien es joven tiene más posibilidades de reincorporarse a la vida laboral en comparación del alguien de mayor edad. La sensación de que no se logra reincorporarse al mundo laboral como se espera provoca sentimientos de enojo, frustración y tristeza.
Si estas pasando por esto, aquí algunos factores a tener en cuenta que pueden acompañar a que este proceso sea lo menos doloroso y no se prolongue por mucho tiempo:
1.- Mantén tus redes de apoyo, tu familia es parte de ti, busca a aquellos amigos significativos.
2.- Haz un plan de acción en donde la búsqueda de oportunidades laborales este presente, amplia tus posibilidades de acción.
3.- Cuenta con una rutina que te haga salir de la cama, arréglate y aprende algo nuevo co la intención de mantener tu cabeza ocupada.
4.- Date el tiempo de procesar lo que ha ocurrido, si es necesario deja que el enojo llegue, si hay lagrimas permítelas y habla con alguien al respecto de como te sientes.
5.- Si te es posible busca ayuda profesional para que el tiempo de recuperación sea lo mas corto posible.
